Pan casero y mate
Hoy mi hija mayor, que estudia en una escuela de cocina, hizo pan casero y mi esposa cambio mi habitual cafe por mate cocido. Esto me trajo a la memoria recuerdos de mi niñez que les conte a mis hijas y ahora quiero compartirlo con ustedes.
Cuando era un niño aun, hace ya bastantes años, mas de 30, frente a mi casa paterna vivía una familia amiga, los Gutierrez, era una familia de trabajo, numerosa y de condicion humilde, yo era amigo de varios de sus hijos e hijas, por aquellos tiempos mi padre era almacenero y teniamos un mejor pasar economico.
Era una aventura acompañar a mis amigos los fines de semana al cerro cercano a buscar leña para hacer pan cacero, ellos comian solo pan casero que preparaban los domingo y que racionaban para toda la semana.
Ocacionalmente mi madre invitaba a mis amigos a tomar la leche en casa, como teniamos almacen no faltaban los biscochos, la mermelada y la manteca, a mis amigos les encantaba tomar la merienda en mi casa. Con la misma frecuencia la hermana mayor de esa familia, Teresa, nos invitaba a merendear a su casa, en casa de los Gutierrez se servia mate cocido y se comia pan casero bollos con y sin chicharron. Para mi era un placer indescriptible entrar a esa casa y sentir el olor a pan que invadia cada rincon, esperaba con ansias la invitacion a tomar el mate a casa de los Gutierrez.
Ellos creían que el pan de panaderia era mejor que su propio pan, que la leche de sachet y la mermelada de frasco eran mejor que su mate cocido. Cuan equivocados estaban.
Hoy el olor del pan horneandose me trajo ese hermoso recuerdo y lo quise compartir.