Quién ha llamado a quién, cuándo, desde dónde y durante cuánto tiempo: estos son los datos de teléfonos fijos y móviles que el Estado alemán mantendrá archivados a partir de este 1 de enero durante seis meses, para prevenir atentados terroristas.
Se hará automáticamente y afectará a todos los ciudadanos sin excepción. Un año más tarde, a partir de 2009, las autoridades también podrán espiar el contenido completo del disco duro de todos los ordenadores del país, sin autorización judicial y sólo "en casos excepcionales".
Así lo regula la ley de la gran coalición de Angela Merkel, que acaba de firmar el presidente federal, Horst Köhler, y que prevé facilitar también el espionaje telefónico a abogados, periodistas y médicos, para los que dejará de valer el secreto profesional.
Más de 70.000 internautas se resisten, y presentarán en los próximos días una demanda contra la ley ante el Tribunal Constitucional Federal. El portavoz de los demandantes, Ricardo Cristof Remmert-Fortes, dijo ayer que pretende parar la ley por la vía de urgencia y calificó de "absolutamente incomprensible" que Köhler la haya firmado sin expresar ningún tipo de duda.
Articulo @ Rebelion